Datos que permanecen bajo tu llave
Prioriza procesamiento local, cifrado de extremo a extremo y autenticación robusta con claves físicas. Define retenciones mínimas y auditorías periódicas. Cuando los datos se mueven menos, todo descansa. La confianza crece y el lujo se expresa en tranquilidad mental, más que en alardes visibles o aplicaciones ruidosas.